Traducido literalmente como “pudrirse en la cama”, el bed rotting es una tendencia impulsada por la Generación Z en plataformas como TikTok. Consiste en permanecer acostado durante jornadas completas navegando en el celular, comiendo o viendo al techo. Aunque se promueve en redes sociales como un método de desconexión y autocuidado ante el estrés cotidiano, especialistas advierten que suele responder a un agotamiento profundo o burnout.
Las consecuencias del descanso digital en el cerebro
El uso constante de pantallas mientras se busca descansar genera el efecto contrario al deseado. La luz azul de las tabletas y celulares interrumpe el ciclo circadiano y desajusta el reloj biológico, impidiendo un reposo efectivo. Al no exponerse a la luz solar y mantener el cerebro en alerta por el flujo de información, las personas suelen concluir su periodo de encierro con mayor fatiga que al inicio.
¿Cuándo deja de ser descanso y se convierte en señal de alerta?
Especialistas destacan la necesidad de diferenciar entre una pausa ocasional de fin de semana y una conducta repetitiva. Si el confinamiento en la cama se vuelve recurrente o se acompaña de apatía, aislamiento social y pérdida de interés por actividades diarias, puede reflejar cuadros de depresión o estrés crónico que requieren atención médica profesional.













