En los campos agrícolas de Tailandia, una costumbre milenaria ha captado la atención del mundo digital por su efectividad y enfoque sostenible. Tras la temporada de cosecha, los agricultores liberan a miles de patos en los arrozales inundados para que actúen como un escuadrón natural de limpieza y control de plagas.
Las aves avanzan en parvadas masivas devorando caracoles manzana, insectos dañinos y maleza que afectan el desarrollo del suelo. A su vez, se alimentan de los granos de arroz sobrantes que quedaron dispersos en la tierra, reduciendo significativamente la necesidad de emplear pesticidas y fertilizantes químicos.
Beneficios mutuos entre agricultores y criadores
Esta práctica de agricultura integrada genera un beneficio mutuo para la comunidad local: los productores de arroz obtienen un método económico de desparasitado e hidratación de la tierra —gracias al abono natural que dejan las aves—, mientras que los criadores de patos alimentan a sus animales sin costo antes de la temporada de postura.
Las imágenes de los inmensos grupos de patos recorriendo coordinadamente los campos se han vuelto virales en plataformas como TikTok e Instagram, destacando como un ejemplo global de sostenibilidad y armonía entre la tradición ancestral y el cuidado ambiental.













