La tradición de compartir alimentos con los difuntos durante el Día de Muertos tiene sus bases en la época prehispánica, cuando las culturas originarias elaboraban el papalotlaxcalli o pan de mariposa a base de maíz seco y amaranto como ofrenda a las deidades. No obstante, la figura del pan de muerto redondo con “huesitos” espolvoreado de azúcar que conocemos popularmente en la actualidad se consolidó a mediados del siglo XX, tras ser inmortalizado en la plástica mexicana en 1951 por el pintor Gustavo Montoya.
Paralelamente, las diversas regiones del país mantuvieron y desarrollaron recetas locales únicas que varían en formas, acabados y simbolismos, representando la herencia cultural de cada entidad.
Variedades regionales a lo largo del país
Dentro de la riqueza repostera nacional destacan formas abstractas, antropomorfas y de animales que adornan los altares familiares cada 2 de noviembre:
- Hidalgo (Pelucas): Tradicionales del Valle del Mezquital, elaboradas con manteca, harina de trigo y ralladura de naranja, caracterizadas por su distintiva forma de gota.
- Mixquic, CDMX (Despeinadas): Piezas redondas con una cruz al centro, decoradas con azúcar, ajonjolí o granillo, típicas durante las celebraciones en esta alcaldía capitalina.
- Estado de México (Encaladillas y Pan Conejo): Galletas glaseadas con detalles rosas en el Estado de México; mientras que en municipios como Chiautla y Texcoco se hornea el “pan conejo” con sabor a guayaba.
- Puebla (Golletes): Rosquillas cubiertas de azúcar rosa que aluden al Tzompantli mexica, donde el color simboliza la sangre de los sacrificios rituales.
- Tlaxcala (Carretón): Pieza de sabor ligeramente salado a base de manteca, cuyo horneado asemeja la forma de una pezuña.
- Veracruz (Pan de juguete): Moldes con formas de animales o figuras fantásticas, frecuentemente rellenados de queso, nata o cajeta.
- Oaxaca (Pan de yema): Miga suave enriquecida con huevo, distinguida por llevar incrustada una carita esculpida en alfeñique que representa el alma del difunto.
- Guerrero y Guanajuato (Pan de muñeco y Ánimas): Elaboraciones antropomorfas que simulan cuerpos humanos con los brazos cruzados, cubiertos de azúcar rosa o glaseado blanco.
- Michoacán (Rodillas de Cristo): Panes redondos con una hendidura central coronada con azúcar de tonos rojizos.













