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Cambios bruscos de temperatura: ¿Por qué el contraste de frío y calor enferma al cuerpo?

Mañanas frías y mediodías calurosos someten al organismo a un desgaste constante. Especialistas advierten sobre el impacto de estos contrastes térmicos.

Contrastes de temperatura síntomas alergias cansancio dolor de cabeza (Pexels)

Las variaciones climáticas registradas durante noviembre —caracterizadas por mañanas gélidas y mediodías con alta radiación solar— obligan al cuerpo humano a realizar un constante esfuerzo de termorregulación. Este cambio abrupto en pocas horas altera los mecanismos de defensa naturales y no pasa desapercibido para el organismo.

Vías respiratorias y alergias bajo presión

El aire frío y seco de las primeras horas del día ralentiza el movimiento del epitelio ciliar (los diminutos vellos encargados de limpiar la mucosidad nasal), facilitando la adhesión de virus y bacterias que pueden derivar en infecciones respiratorias. Asimismo, la combinación térmica y ambiental moviliza polvo y polen, intensificando los cuadros de rinitis alérgica, congestión y brotes en personas con asma o EPOC.

Fatiga, dolores de cabeza y vasoconstricción

El esfuerzo continuo del cuerpo por regular su temperatura interna genera un gasto energético extra que se traduce en cansancio inusual al caer la tarde.

  • Efectos vasculares: Con el frío matutino se produce una vasoconstricción (contracción de los vasos sanguíneos), lo que puede elevar ligeramente la presión arterial y generar rigidez articular. Por la tarde, el calor provoca vasodilatación, derivando en pesadez o mareos ligeros.
  • Jaquecas: Las variaciones en la presión atmosférica y el choque térmico son detonantes frecuentes de dolores de cabeza tensionales y migrañas.
  • Resequedad: La transición rápida entre el clima exterior y el uso de calefacción o aire acondicionado reseca la piel, los labios y las mucosas.

Recomendaciones para proteger la salud

Para minimizar los efectos de la variabilidad climática en el organismo, especialistas sugieren:

  • Vestimenta en capas (estilo cebolla): Permite quitar o agregar prendas conforme avanza el día.
  • Protección de vías respiratorias: Utilizar bufanda o cubrebocas al salir a la intemperie en las horas más frías para templar el aire que se inhala.
  • Hidratación y nutrición: Mantener el consumo constante de agua y priorizar alimentos ricos en vitaminas C y D para respaldar al sistema inmune.
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