El doble discurso volvió a quedar en evidencia.
Mientras en Morena salen a defender a Rubén Rocha Moya y Enrique Inzunza pese a los señalamientos de presunto vínculo con crimen organizado, la presión política ahora apunta hacia la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos.
Y aunque acudió a instalaciones de la Fiscalía General de la República… la mandataria dejó claro que objeta la legalidad del citatorio y se negó a declarar.











