Detrás de cada prenda de segunda mano hay horas de trabajo. Abrir una paca, sacar cada pieza, revisarla, limpiarla, acomodarla y esperar a que alguien encuentre entre todas esa prenda que estaba buscando.
Es un modelo de negocio que durante años ha dado sustento a familias y que, para muchos vendedores, terminó convirtiéndose en una forma de vida.
Información de: Edgar Campuzano.











