México alberga una de las tradiciones panaderas más ricas del mundo, con aproximadamente 2 mil 400 variedades de pan dulce artesanal registrados. Sin embargo, cerca de un millar de estas recetas están en riesgo severo de desaparecer o han dejado de elaborarse por completo en las vitrinas del país.
La sustitución de métodos artesanales por procesos industriales más rápidos y económicos, sumada al auge de la repostería internacional y el cambio en los hábitos de consumo, ha acorralado a los panaderos tradicionales.
Nombres e historias que se pierden en el olvido
Entre las piezas que cada vez son más difíciles de conseguir o que guardan nombres de antaño se encuentran:
- La chilindrina: Reconocida por su cubierta de bolitas de azúcar gruesa.
- El cocol: Receta tradicional a base de anís, piloncillo y ajonjolí.
- Esmeriles y fierros: Variedades vinculadas a la antigua tradición minera del Bajío.
- Ojo de buey: Pieza que combina dos masas de texturas contrastantes en un solo pan.
- Cafiroleta y pan ranchero: Variedades emblemáticas del estado de Zacatecas que están al borde de la extinción.
Creación y edición: Melissa Jiménez.













