En países como Japón, Corea del Sur y Singapur, el regalo de bienvenida para un recién nacido no siempre es un juguete o ropa de marca; cada vez es más común que sea una cuenta de inversión. Esta tendencia, que combina disciplina y visión a largo plazo, está permitiendo que los niños asiáticos comiencen su vida adulta con una ventaja financiera considerable.
A diferencia de las alcancías tradicionales, estos padres utilizan instrumentos financieros sofisticados, principalmente fondos indexados como el S&P 500. La clave del éxito no radica en la cantidad inicial, sino en la constancia de las aportaciones y, sobre todo, en el tiempo.
Con la edición de Sam Saldaña.