El característico picor que acompaña a la gastronomía mexicana no solo estimula el paladar, sino que se ha convertido en objeto de estudio para la ciencia médica. Detrás de esa sensación de ardor producida por variedades como el jalapeño o el habanero se encuentra la capsaicina, un compuesto químico natural con prometedores usos en la salud.
¿Qué es la capsaicina y por qué pica el chile?
La capsaicina forma parte de los denominados metabolitos secundarios, sustancias químicas que las plantas producen de forma natural para adaptarse y protegerse de su entorno.
Este compuesto se concentra principalmente en la membrana interna y las venas del fruto. Entre sus propiedades y características destacan:
- Distribución en variedades: Aunque presente en varios tipos de chile como el manzano, el Tabasco o el jalapeño, se encuentra en sus máximas concentraciones dentro del chile habanero.
- Efecto analgésico: Actúa como un analgésico tópico natural al desensibilizar los receptores nerviosos y reducir temporalmente la sensación de dolor.
Por qué la UNAM investiga este compuesto contra el cáncer
Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) analizan las propiedades de la capsaicina para la eventual formulación de fármacos y terapias orientadas a combatir distintos tipos de neoplasias.
De acuerdo con las investigaciones de la máxima casa de estudios, este ingrediente activo posee la capacidad de atacar múltiples redes de señalización celular que intervienen directamente en el desarrollo y proliferación de los tumores malignos.
A pesar de que las pruebas de laboratorio han arrojado resultados alentadores, los expertos subrayan que aún se requiere continuar con las etapas de investigación clínica para determinar la eficacia y dosificación adecuada de la capsaicina en tratamientos oncológicos.
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