El principio detrás de esta medida casera radica en las propiedades físicas del material. El papel aluminio cuenta con una superficie reflectante capaz de rebotar la radiación solar, impidiendo que la energía térmica ingrese de forma directa a la habitación.
Sin embargo, el resultado depende casi en su totalidad de la ubicación en la que se instale respecto al cristal de la ventana:
- Instalación por fuera (Recomendada): Colocar el aluminio en la cara exterior del marco o cristal detiene los rayos solares antes de que toquen el vidrio. Esto evita que el cristal se caliente y transfiera ese calor al interior de la vivienda.
- Instalación por dentro (Poco efectiva): Si se pega por el interior, la radiación solar ya habrá atravesado el cristal, calentando la ventana y reduciendo considerablemente la efectividad de la barrera.
Creación y edición: Melissa Jiménez.
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