Una tendencia conocida como “lavado al revés” está ganando popularidad en redes y rutinas de cuidado personal al prometer un equilibrio perfecto: mayor volumen sin sacrificar la hidratación.
El método consiste sencillamente en alterar el orden tradicional de tu rutina diaria: primero aplicas el acondicionador y después el shampoo.
Pasos para realizar el lavado al revés de forma correcta
Llevar a cabo este truco es muy sencillo:
- Aplica el acondicionador: Distribúyelo exclusivamente de medios a puntas y déjalo actuar de dos a cinco minutos.
- Aplica el shampoo: Sin enjuagar del todo o tras aclarar levemente, coloca el shampoo únicamente en el cuero cabelludo y las raíces.
- Enjuaga por completo: Al retirar la espuma del shampoo, esta se deslizará por el resto de la cabellera, limpiando suavemente los medios y puntas sin resecar.
Creación y edición: Melissa Jiménez.
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