Durante la década de 1970, las autoridades e impulsores ambientales en Florida pensaron haber encontrado una idea brillante: reutilizar hasta dos millones de neumáticos usados para construir un gigantesco arrecife artificial frente a las costas de Fort Lauderdale, conocido como Osborne Reef.
La meta era doble y atractiva para la época: deshacerse de toneladas de basura en tierra firme y, al mismo tiempo, crear un nuevo hábitat marino que atrajera peces y fortaleciera el ecosistema local. Sin embargo, lo que prometía ser una revolución ambiental terminó convirtiéndose en uno de los mayores fracasos ecológicos de la historia reciente.
Creación y edición: Melissa Jiménez.
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