Durante la época de Halloween y Día de Muertos, las historias de suspenso y las películas de terror se convierten en una forma habitual de entretenimiento. Sin embargo, más allá del gusto por la adrenalina, especialistas de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señalan que el miedo es una emoción primaria y desagradable que funciona como un mecanismo de defensa esencial para la supervivencia ante situaciones de peligro, ya sean reales o imaginarias.
Cuando el cerebro percibe un estímulo amenazante —incluso a través de una pantalla—, la información se procesa en la amígdala cerebral, la cual activa estructuras como el tálamo, el hipocampo y el hipotálamo para coordinar la respuesta biológica de lucha o huida. Este proceso desencadena manifestaciones en diversos niveles:
- Fisiológico: Aumento del ritmo cardíaco y la frecuencia respiratoria, contracción muscular, sudoración, temblores y palidez facial por la redistribución del flujo sanguíneo.
- Cognitivo: Surgimiento de pensamientos automáticos e imágenes de carácter negativo sobre la amenaza.
- Conductual: Acciones inmediatas para responder al estímulo, como la parálisis temporal, la huida o el llanto.
Tipos de miedo, fobias y cómo actuar ante un ataque de ansiedad
Los expertos distinguen entre el miedo real —producido por un peligro físico verificable— y el miedo irreal o irracional, el cual proviene de ideas catastrofistas sin una amenaza tangible presente. Asimismo, cuando el temor deja de ser breve y adaptativo para convertirse en una respuesta prolongada que limita la vida cotidiana, se considera un nivel patológico.
A diferencia del miedo común, donde la persona conserva la cautela, una fobia representa una reacción desproporcionada ante un estímulo específico que puede derivar en un ataque de pánico. Ante este tipo de episodios de ansiedad elevada, sugieren identificar los pensamientos detonadores y recurrir a la respiración diafragmática: inhalar de forma lenta por la nariz permitiendo que el abdomen se expanda y exhalar suavemente por la boca de 5 a 10 minutos para regular el sistema nervioso.













