Un ejemplar del evasivo gato de Pallas (Otocolobus manul) fue registrado en las zonas altas de Nava, río arriba de Lariján, en la provincia de Mazandarán, al norte de Irán. El video, captado y difundido en redes sociales por el entusiasta de la naturaleza Majid Batabi, representa un logro relevante para la comunidad científica debido a que se trata de uno de los felinos salvajes menos estudiados del país.
Este hallazgo en la cordillera de Alborz aporta información valiosa sobre la presencia y densidad de la especie en el extremo occidental de su área de distribución geográfica global.
Adaptaciones biológicas y hábitat de montaña
El gato de Pallas destaca por una serie de rasgos físicos adaptados para sobrevivir en climas de frío extremo:
- Anatomía distintiva: Posee una cara ancha y achatada, ojos redondos, orejas pequeñas y un pelaje excepcionalmente denso que le otorga volumen.
- Preferencia de territorio: A diferencia de los densos bosques característicos de Mazandarán, este animal habita en estepas frías, terrenos rocosos y pastizales de alta montaña en las cadenas montañosas de Alborz y Zagros.
- Refugios naturales: En territorio iraní se ha documentado que utiliza cavidades en troncos de enebro como guarida y espacio seguro para la crianza de sus cachorros.
- Comportamiento: Es una especie de hábitos solitarios y conducta esquiva, por lo que cada avistamiento o registro en cámara trampa resulta fundamental para su monitoreo.
Amenazas a la supervivencia de las poblaciones locales
A nivel global, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) clasifica al gato de Pallas dentro de la categoría de Preocupación Menor. Pese a ello, las poblaciones que habitan en Irán enfrentan serios riesgos que comprometen su permanencia:
- Pérdida y fragmentación del hábitat: Provocada por la expansión continua de actividades humanas en zonas de montaña.
- Reducción de alimento: Disminución progresiva de sus presas habituales dentro de sus territorios de caza.
- Depredación indirecta: Ataques por parte de perros pastores que resguardan zonas ganaderas.
El reciente registro reitera la urgencia de fortalecer los proyectos de investigación científica y conservación ambiental en los ecosistemas de alta montaña en la región.