Presente indiscutible en la dieta cotidiana de las familias —ya sea en el desayuno, acompañando una bebida caliente o transformado en el bolillo perfecto para la cena—, el pan mantiene un lugar de honor en la cultura alimentaria.
Una tradición que este 16 de octubre, en el marco de su Día Mundial, reconoce no solo su versatilidad y el cuidado que requiere su consumo con medida, sino también su capacidad única para adaptarse a las festividades mexicanas con creativas decoraciones de temporada que sorprenden tanto a locales como a visitantes extranjeros.
Con información de Gloria Cervantes.













