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Patrimonio canino de México: Las razas nativas y los perros más icónicos de nuestra historia

Desde antiguas deidades aztecas hasta fieles compañeros contemporáneos, la riqueza de los perros de México destaca por su legado histórico, cultural y genético

Razas de perros de México: Xoloitzcuintle, Chihuahua, Calupoh y Caramelo
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A lo largo de los siglos, los perros han jugado un papel fundamental en el desarrollo social, espiritual y cultural de México. Desde tiempos precolombinos, donde eran venerados como guardianes místicos e integrantes clave en rituales sagrados, hasta la época moderna, donde su riqueza genética y presencia cotidiana en los hogares los ha llevado a traspasar fronteras. México cuenta con un patrimonio canino único en el mundo, compuesto tanto por razas milenarias y desarrollos cinológicos de gran porte, hasta por figuras populares que reflejan la realidad y el compromiso social con el bienestar animal en nuestro país.

A continuación, te presentamos los perros más emblemáticos que representan la historia, la cultura y el orgullo de México:

1. Calupoh: El perro lobo mexicano

El Calupoh es la tercera raza canina mexicana reconocida oficialmente. Surge como un proyecto de rescate cinológico que recrea el hibridismo entre el lobo gris mexicano (Canis lupus baileyi) y perros prehispánicos, una práctica desarrollada por las culturas teotihuacana y azteca con fines rituales y militares.

  • Reconocimiento oficial: La Federación Canófila Mexicana (FCM) lo reconoció formalmente como raza pura en 1999, tras décadas de trabajo genético selectivo.
  • Características físicas: Es un perro de talla grande, ágil, fuerte y de aspecto lupino. Los machos pueden medir entre 62 y 75 cm a la cruz. Su pelaje suele ser predominantemente negro o ahumado, y sus ojos varían entre tonalidades amarillas y ámbar.
  • Temperamento: Destaca por ser un animal noble, leal y con un marcado instinto de protección hacia su familia, además de poseer una gran resistencia física.

2. Chihuahua: El gigante diminuto de la cinofilia mundial

Considerado la raza canina más pequeña del mundo, el Chihuahua debe su nombre al estado mexicano donde se hallaron los primeros ejemplares a mediados del siglo XIX, aunque sus orígenes se remontan a civilizaciones aún más antiguas.

  • Origen histórico: Se cree que desciende del Techichi, un perro criado por la cultura tolteca. Representaciones talladas en piedra en los puentes de Tula muestran un notable parecido con el Chihuahua moderno.
  • Talla y variedad: Pese a su reducido tamaño (con un peso estándar de entre 1 y 3 kilogramos), es un perro longevo y alerta. Existen dos variedades reconocidas: de pelo corto y suave, y de pelo largo y ondulado.
  • Popularidad internacional: Su carácter valiente, vivaz y sumamente apegado a sus dueños lo ha convertido en un fenómeno global y en un referente indiscutible de la identidad mexicana en el extranjero.

3. Xoloitzcuintle: El guía espiritual del Mictlán

Con más de 3,000 años de historia, el Xoloitzcuintle es la raza más antigua y emblemática de México. Su nombre proviene del náhuatl Xólotl (dios de la transformación y del inframundo) e itzcuintli (perro).

  • Simbolismo prehispánico: En las cosmogonías azteca y maya, este perro era considerado un ser sagrado cuya misión era guiar las almas de los difuntos a través de los nueve estratos del Mictlán (el inframundo). Por ello, solían ser enterrados junto a sus dueños en rituales funerarios.
  • Rasgos distintivos: Su característica principal es la ausencia total o casi total de pelo, producto de una mutación genética natural, aunque también existe la variedad con pelo. Poseen una piel suave, resistente y una temperatura corporal que transmite sensación de calor al contacto.
  • Variedades de tamaño: La FCM y la Federación Cinológica Internacional (FCI) reconocen tres tamaños: Estándar (45 a 62 cm), Intermedio (36 a 45 cm) y Miniatura (25 a 35 cm).

4. Caramelo: El ícono del perro mestizo mexicano

A diferencia del Xoloitzcuintle, el Chihuahua o el Calupoh, el perro Caramelo no constituye una raza canina registrada, sino una denominación popular que hace referencia al clásico perro mestizo criollo de pelaje café o dorado.

  • Reconocimiento como símbolo: En 2026, autoridades del Estado de México y colectivos de bienestar animal declararon al perro "Caramelo" como un símbolo oficial de concientización sobre la adopción responsable, la esterilización y el rescate de animales en situación de calle.
  • Representatividad popular: Los perros criollos o mestizos representan la gran mayoría de la población canina en los hogares mexicanos. Destacan por su gran diversidad genética, alta resistencia a enfermedades y notable capacidad de adaptación.
  • Mensaje social: La adopción de la figura del "Caramelo" busca dignificar a los caninos mestizos, promoviendo el respeto hacia los animales sin hogar y visibilizando la importancia de la tenencia responsable en la sociedad.

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