El concepto de estética sobria conocido como “clean girl” y el “quiet luxury” están cediendo espacio a una corriente visual más llamativa y expresiva. El bedazzling, técnica que consiste en incrustar cristales, pedrería o strass sobre distintas superficies, se posiciona nuevamente como el centro de atención en las principales plataformas digitales.
Popularizada originalmente entre las décadas de 1990 y 2000 por figuras de la cultura pop como Britney Spears y Paris Hilton, esta corriente utilizaba la famosa herramienta comercial Bedazzler para intervenir prendas como pantalones de mezclilla, cinturones y bolsos.
La Generación Z reinventa el estilo Y2K
La adopción de esta tendencia por parte de las nuevas generaciones ha extendido la aplicación de pedrería mucho más allá de las prendas de vestir tradicionales:
- Objetos cotidianos: Fundas para teléfonos celulares, termos de agua, vasos y calzado son personalizados manualmente con cristales.
- Belleza y estética personal: El uso de piedras brillantes se traslada al diseño de uñas, peinados con aplicaciones y estilos de maquillaje con gemas faciales.
- Búsqueda de personalización: El retorno de este estilo responde a la necesidad de las personas por romper con los tonos neutros, buscando elementos de entretenimiento, nostalgia e identidad propia en su vida diaria.
Creación y edición: Melissa Jiménez.