El estampado de lunares, también conocido como polka dots, se consolida en 2026 como una de las tendencias protagónicas de las pasarelas primavera-verano y del street style global. Diseñadores y firmas de alta costura han reincorporado este patrón en vestidos, faldas, tops e incluso pantalones, posicionándolo como una pieza clave para la temporada.
La razón de su permanencia responde al auge de la nostalgia en la industria de la moda. El rescate de elementos visuales de las décadas de 1950, 1970 y 1990 encaja directamente con estéticas contemporáneas como el estilo minimalista y el concepto old money, donde la sofisticación sutil prima sobre los estampados estridentes.
Creación y edición: Melissa Jiménez.












