La tensión entre México y Estados Unidos vuelve a escalar. Esta semana llegarán a Palacio Nacional dos enviados del presidente Donald Trump especializados en seguridad y combate al narcotráfico, en medio de crecientes presiones por el tema del narcoterrorismo y los presuntos vínculos de políticos mexicanos con el crimen organizado.
Versiones apuntan a que la reunión será ríspida y que incluso podrían presentar nuevas solicitudes de extradición. La presión estaría enfocada en figuras como Rubén Rocha Moya y el senador Enrique Inzunza, además de otros nombres señalados por autoridades estadounidenses.
Los enviados de Donald Trump llegan con un mensaje claro y directo: la Casa Blanca quiere acciones concretas contra los políticos mexicanos señalados por presuntos vínculos con el crimen organizado. De acuerdo con sus declaraciones, el tema ya fue puesto sobre la mesa y forma parte de las exigencias del gobierno estadounidense en materia de seguridad y combate al narcotráfico.