Ante las crecientes tensiones generadas por las movilizaciones de la CNTE, los normalistas, los colectivos de madres buscadoras, los familiares de los 43 de Ayotzinapa y otros grupos que podrían sumarse en las próximas horas, desde el gobierno federal se confirmó que no se asistirá al partido inaugural en el estadio y también se dejó entrever que no se acudirá al Zócalo Capitalino.
Todo apunta a que el encuentro será seguido desde Palacio Nacional, en un contexto donde la atención del gobierno parece centrarse tanto en el evento deportivo como en las presiones sociales que se desarrollan en las calles.