A horas del inicio del torneo de fútbol, México enfrenta un escenario marcado por la tensión social y política. Mientras el país busca proyectar una imagen de organización y estabilidad ante los ojos del mundo, las movilizaciones de la CNTE y la incorporación de otros grupos sociales a las protestas evidencian problemas que siguen sin resolverse. Más allá de los intereses políticos en juego, los bloqueos y manifestaciones están afectando a miles de ciudadanos.