El Gobierno mexicano insiste en que no mantiene acuerdos con el crimen organizado, mientras Estados Unidos utiliza figuras como los testigos colaboradores para investigar y desmantelar cárteles.
Tras las investigaciones de autoridades estadounidenses, han surgido versiones sobre presuntos acercamientos de políticos mexicanos a agencias como el FBI. Entre los nombres mencionados en esas versiones figuran gobernadores de Morena, aunque no existe confirmación oficial de esos señalamientos.
Estados Unidos mantiene investigaciones sobre presuntos vínculos entre actores políticos y grupos del crimen organizado. Entre los señalamientos figura una presunta alianza entre el gobernador de Sinaloa y Los Chapitos, acusaciones que no han sido acreditadas por una resolución judicial.