México y Estados Unidos vuelven a tensar su relación. Donald Trump celebra el traslado de producción automotriz fuera del país, mientras el caso Toyota reaviva el debate sobre la industria mexicana.
El presidente Donald Trump afirmó que la inversión privada pasó de 4.4 a 19 billones de dólares en su gobierno y reiteró su rechazo al tratado comercial con México, al asegurar que Estados Unidos no necesita productos fabricados en el país.
Trump reiteró su promesa de regresar a Estados Unidos los empleos que, asegura, fueron trasladados a México, especialmente en la industria automotriz, con impacto en estados como Ohio y Michigan.
Más de 60 mil millones de dólares en inversiones siguen en pausa, mientras la inversión industrial y la manufactura caen 17 y 25 por ciento. En medio de este escenario, también surgen dudas sobre quién está dispuesto a sentarse a negociar con México.