Ubicado en el municipio de Peñamiller, el Cañón del Paraíso se consolida como uno de los destinos de ecoturismo y aventura más impresionantes de Querétaro, caracterizado por sus imponentes paredes de mármol de casi un kilómetro de longitud y senderos acompañados por el flujo de agua y la vegetación semiárida de la zona.
A través de un circuito de aproximadamente ocho kilómetros que alberga especies nativas como zorros, cacomixtles y felinos silvestres, los visitantes pueden disfrutar de un paisaje esculpido por el tiempo, aunque guías locales y especialistas destacan la importancia de realizar el recorrido con precaución, utilizando ropa y calzado adecuados para mojarse y respetando las indicaciones en temporada de lluvias ante los repentinos incrementos en el nivel del río.
Con información de Thelma Herrera.












