El avance y la adopción de herramientas de Inteligencia Artificial han abierto una intensa discusión en el ámbito cultural respecto a si las creaciones generadas por algoritmos pueden ser consideradas auténticas expresiones artísticas.
Mientras defensores de la tecnología ven a la IA como un nuevo recurso para expandir la creatividad, diversos ciudadanos y creadores sostienen que el arte verdadero requiere de la emoción, la intención, el trasfondo vivencial y la sensibilidad propia del ser humano, elementos insustituibles que una máquina no puede replicar; con ello, la pregunta permanece abierta sobre si la IA está redefiniendo los límites de la creación artística o si únicamente funcionará como un instrumento complementario al servicio del arte humano.
Con información Montse Macías.












