Recordar decenas de contraseñas se ha convertido en un desafío para millones de personas, por lo que muchos terminan reutilizando la misma clave o creando versiones casi idénticas para distintas aplicaciones.
¿Por qué cambiar solo un número ya no es una buena estrategia?
Cuando una contraseña queda expuesta, los atacantes suelen probar automáticamente esa misma combinación en otros servicios mediante una técnica conocida como credential stuffing.
Video: Melissa Jiménez.
Ni matemáticas ni hackers: el secreto detrás de los códigos de The Matrix