Cuando pensamos en arqueología, la mente nos lleva de inmediato a templos antiguos, pirámides ocultas en la selva o fósiles enterrados bajo el suelo. Sin embargo, existe una rama científica que está cambiando las reglas del juego: la “arqueología cósmica” (o espacial).
Esta disciplina no busca ruinas de civilizaciones pasadas, sino que escudriña los confines del universo para reconstruir la historia de la creación planetaria y entender cómo nació nuestro propio hogar.
El “yacimiento” arqueológico: Discos protoplanetarios
En lugar de excavar en la Tierra, los arqueólogos espaciales apuntan sus instrumentos hacia enormes estructuras de polvo y gas que flotan en el espacio profundo: los discos protoplanetarios.
- ¿Qué son? Son anillos masivos de materia que giran alrededor de estrellas jóvenes.
- ¿Por qué importan? Estos discos son las verdaderas “cunas” planetarias; en su interior, las partículas de polvo se agrupan lentamente hasta dar origen a nuevos mundos.
Cada uno de estos discos es único, y analizarlos permite a los científicos entender las condiciones iniciales que dan forma a un sistema solar.
Con la edición de Melissa Jiménez.
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