A corta distancia de la capital queretana, justo en la frontera natural formada por el cauce del río Moctezuma, se encuentran los Manantiales de Taxhidó. Este paraje destaca por sus pozas cristalinas alimentadas por nacimientos de aguas termales que alcanzan temperaturas de hasta 38 °C.
Las áreas para nadar varían en profundidad, desde los 50 centímetros hasta un metro y medio, permitiendo a los visitantes relajarse en un entorno flanqueado por imponentes paredes de roca y vegetación cactácea.
Existen distintas alternativas para ingresar a la zona del río y disfrutar de la experiencia:
- Ingreso por Cadereyta de Montes (Querétaro): Permite un acceso directo a la zona natural del río para nadar en las pozas termales.
- Ingreso por Tecozautla (Hidalgo): Se realiza a través de la zona del Bioparque, la cual cuenta con instalaciones adicionales y alberca termal.
- Zona de acampar: El espacio conocido como Los Mangos brinda áreas acondicionadas para instalar tiendas de campaña a la orilla del río y pernoctar bajo las estrellas.
Ruta desde Querétaro y atractivos complementarios
Para los habitantes de Querétaro, llegar a este destino resulta una escapada rápida y accesible. La ruta principal consiste en tomar la carretera estatal rumbo al municipio de Cadereyta de Montes. Desde ese punto, el camino se adentra hacia la zona limítrofe con Tecozautla, ofreciendo un trayecto escénico rodeado de la flora característica del semidesierto hasta descender al cañón.
La visita a Taxhidó puede complementarse con actividades al aire libre como paseos en kayak, lancha o senderismo. Además, por su ubicación estratégica, es posible armar un circuito turístico de fin de semana sumando otras joyas cercanas del estado de Querétaro, como los manantiales de El Aguacate y Xadhí, o extender el recorrido hacia la presa Zimapán y la isla Tzibanzá.













