Recibir una llamada en el celular, contestar y encontrarse con un silencio absoluto o un corte inmediato es una situación cada vez más común. Aunque en la mayoría de los casos no significa que el teléfono haya sido intervenido, estas llamadas responden a dinámicas muy específicas de la industria de la marcación masiva.
Una de las causas principales es el uso de sistemas automáticos de marcación implementados por empresas para contactar a clientes potenciales. Estos softwares realizan llamadas de forma masiva; sin embargo, cuando la llamada es respondida por el usuario, el sistema intenta transferirla con un operador disponible. Si la demanda supera el número de agentes libres en ese instante, la línea se queda en silencio o la comunicación se interrumpe de manera abrupta. Asimismo, estas marcaciones sirven para verificar qué líneas telefónicas se encuentran activas y alimentar bases de datos comerciales y publicitarias.
¿Pueden estas llamadas representar una estafa?
Sí, existe un riesgo latente de fraude. La modalidad más conocida asociada a esta práctica es el wangiri, una técnica que consiste en marcar y colgar de forma casi instantánea para provocar la curiosidad de la persona afectada y conseguir que devuelva la llamada.
Generalmente, estas comunicaciones se originan desde números internacionales o de tarificación especial que generan cargos elevados en la factura telefónica. Ante este panorama, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recomienda no devolver la llamada si el número es desconocido o no se esperaba contacto del extranjero.
Medidas de protección y recomendaciones oficiales
Para evitar molestias cotidianas y mitigar riesgos de seguridad, las autoridades e instituciones financieras sugieren seguir estas pautas de prevención:
- Evita devolver llamadas a números extraños o internacionales que no reconozcas.
- Bloquea los números insistentes y activa los filtros nativos de identificación de llamadas y bloqueo de spam en tu teléfono inteligente.
- Jamás compartas información personal, contraseñas, números de identificación personal (NIP) o códigos de verificación.
- Cuelga de inmediato si el interlocutor asegura pertenecer a un banco o institución financiera y solicita datos sensibles; en su lugar, comunícate directamente a los canales oficiales de la institución.
- Conserva los registros y números telefónicos si sospechas de un intento de fraude para documentar el caso.













