Una alerta de seguridad cibernética fue emitida ante el incremento de fraudes financieros mediante programas maliciosos (malware) diseñados para infectar teléfonos celulares. Estos softwares permiten a ciberdelincuentes capturar claves, interceptar códigos de verificación y tomar el control de los dispositivos a distancia sin el consentimiento de los usuarios.
Los ataques no siempre se originan dentro de las aplicaciones bancarias; en la mayoría de los casos inician a través de mensajes de texto, correos electrónicos, llamadas telefónicas o enlaces engañosos donde se insta a la víctima a descargar archivos o brindar información confidencial.
Modalidades de operación del malware
Los programas maliciosos emplean diversas técnicas para vulnerar las barreras de seguridad de los dispositivos móviles:
- Control remoto y superposición: Permiten a los atacantes maniobrar el teléfono de forma invisible o colocar pantallas falsas sobre las aplicaciones legítimas para capturar credenciales de acceso.
- Instalación de extensiones y archivos: Aplicaciones comprometidas o descargadas fuera de sitios oficiales infectan el sistema operativo para rastrear la actividad del usuario.
- Uso indebido de credenciales: Una vez obtenido el NIP o código de autenticación, se intentan realizar transferencias y transacciones no autorizadas.
Señales de alerta para detectar un intento de fraude
Se recomienda mantener especial atención ante los siguientes comportamientos inusuales en la interacción digital:
- Mensajes que generan un sentido de urgencia o alarma sobre supuestos bloqueos de cuenta.
- Solicitudes directas de contraseñas, NIP, datos de tarjetas o códigos de verificación.
- Instrucciones para instalar aplicaciones de asistencia técnica o permitir el acceso remoto al equipo.
- Cambios repentinos o lentitud inusual en el funcionamiento del teléfono móvil.
Recomendaciones para proteger los dispositivos
Para mitigar el riesgo de vulneraciones a las herramientas financieras, es fundamental adoptar medidas preventivas de ciberseguridad:
- Descargas seguras: Instalar aplicaciones únicamente desde las tiendas oficiales de cada sistema operativo.
- Actualización constante: Mantener al día el sistema operativo del teléfono, los navegadores y las aplicaciones bancarias, además de contar con una herramienta antivirus.
- Privacidad de claves: Evitar compartir contraseñas, códigos SMS o NIP con terceros, e ignorar enlaces recibidos mediante mensajes no solicitados.
- Verificación rigurosa: Revisar el monto, beneficiario y cuenta de destino antes de autorizar cualquier movimiento, y verificar las operaciones directamente desde la app oficial.
- Cuidado con accesos remotos: No instalar aplicaciones de control remoto a petición de llamadas o mensajes de terceros.
En caso de sospechar que un dispositivo ha sido comprometido o si se detecta una operación no reconocida, se debe interrumpir la transacción, desconectar el equipo de la red de internet, comunicarse de inmediato con la institución financiera a través de sus líneas telefónicas oficiales y modificar las contraseñas desde un equipo seguro.













