Al igual que cualquier ser vivo, las plantas enferman debido a la presencia de plagas como pulgones, tiñas u hongos, manifestando sus primeros síntomas a través de cambios visibles en su follaje como el amarilleamiento de las hojas o deficiencias nutricionales.
De acuerdo con el viverista de cuarta generación Carlos Arias, quien advierte que la causa principal de su deterioro suele ser la mala ubicación dentro del hogar (como situar especies de sol en espacios con sombra extrema como los baños), por lo que informarse sobre las necesidades de iluminación, riego y espacio de cada variedad antes de comprarla resulta fundamental para garantizar su supervivencia y salud en el hogar.
Con información de Montse Macías.












