El territorio mexicano se sitúa sobre la intersección de múltiples placas tectónicas —entre ellas la del Pacífico, Norteamericana y Cocos—, lo que genera diversos sistemas de fallas y zonas de subducción a lo largo del país.
¿Cuáles son las fallas tectónicas en México?
Especialistas identifican siete zonas principales con capacidad para generar movimientos telúricos de consideración:
- Península de Baja California: Presenta un sistema de fallas asociado a la interacción de las placas del Pacífico y Norteamericana, además de la dinámica del Golfo de California.
- Costas de Guerrero y Brecha Sísmica: Zona de subducción donde la placa de Cocos se introduce bajo la Norteamericana. La Brecha de Guerrero destaca como un segmento en permanente observación por el historial de acumulación de energía.
- Costa de Oaxaca: La fricción constante entre las placas de Cocos y Norteamericana origina sismos de alta magnitud que frecuentemente se perciben en el centro del país.
- Chiapas: Registra una configuración geológica compleja que abarca sismicidad tanto en la franja costera como en zonas continentales y marinas.
- Golfo de California: Región caracterizada por la separación y desplazamiento de placas, impactando a las entidades del noroeste mexicano.
- Eje Neovolcánico Transmexicano: Franja geológica que atraviesa estados como Jalisco, Colima, Michoacán, Estado de México, Puebla y Veracruz, albergando estructuras con actividad sísmica local.
- Sistema de fallas de la Ciudad de México: Estructuras internas en la cuenca capitalina cuya respuesta sísmica se intensifica debido a la naturaleza del suelo lacustre.
Recomendaciones de seguridad ante un sismo
Ante la presencia de un movimiento telúrico, las autoridades de Protección Civil aconsejan mantener la calma y colocarse cerca de columnas o muros de carga alejados de ventanas y objetos pesados. Se recalca evitar el uso de elevadores o escaleras durante el tránsito sísmico, así como realizar la evacuación de forma ordenada hacia los puntos de reunión una vez concluido el temblor.













