Dejar los alimentos perecederos por varias horas a temperatura ambiente puede provocar la proliferación de bacterias y poner en riesgo la salud digestiva de los estudiantes.
Para conservar el lunch fresco y en óptimas condiciones, especialistas recomiendan aplicar estas medidas prácticas:
- Control de temperatura: Utilizar loncheras térmicas con geles refrigerantes para embutidos, lácteos o huevo; para comida caliente, usar termos herméticos y empacarla recién preparada.
- Empaque adecuado: Mantener separados los alimentos fríos de los calientes, usar recipientes de cierre hermético y enviar las frutas enteras para preservar su frescura.
- Evitar aperturas previas: Aconsejar a los niños no abrir la lonchera hasta la hora de comer para mantener la temperatura interna.
- La regla de las 2 horas: Ningún alimento perecedero debe pasar más de dos horas sin refrigeración (o menos tiempo si el clima es caluroso).
Creación y edición: Melissa Jiménez.