Aunque nacemos con un corazón capaz de funcionar adecuadamente hasta los 90 años, factores cotidianos como el sedentarismo, la mala alimentación, el tabaquismo, la diabetes y el colesterol elevado se han convertido en su principal amenaza en Querétaro.
Ante esto, el cardiólogo clínico Dr. Ernesto Pombo Bartelt advierte que la ausencia de síntomas no equivale a estar sano —pues condiciones como la hipertensión avanzan de forma silenciosa durante años— y destaca que la obesidad obliga al músculo cardiaco a realizar un sobreesfuerzo constante, por lo que realizar entre 15 y 30 minutos diarios de ejercicio, dormir adecuadamente y controlar periódicamente la presión y la glucosa resultan indispensables para prevenir complicaciones cardiovasculares graves.
Con información de Thelma Herrera.












