El miedo es una emoción antigua, su función principal es mantenernos a salvo: activa la adrenalina, la dopamina y el cortisol, preparando al cuerpo para reaccionar ante el peligro. Sin embargo, lo curioso es que buscamos esa sensación voluntariamente cuando vemos películas de terror.
¿Qué sucede en el cerebro cuando sentimos miedo?
Durante un susto, el cuerpo reacciona como si el peligro fuera real, pero el cerebro pronto reconoce que está a salvo. Esa combinación entre alerta y seguridad crea una experiencia intensa que muchos disfrutan.
¿Por qué nos gusta sentir miedo sin riesgo?
El “peligro controlado” libera tensión y genera una sensación de alivio y placer. Por eso el terror atrae: permite explorar el miedo desde un espacio seguro.
Creación y edición de video: Montserrat Ortega.
Octubre de mitos y leyendas: ¿Conoces a Sor Neve?