Una ola de indignación internacional ha desatado el trágico caso de Bony, un perrito que perdió la vida debido a una presunta negligencia extrema dentro de una estética canina, ubicada en Estambul, Turquía. El suceso ha encendido el debate global sobre la falta de regulación y supervisión en los comercios dedicados al cuidado de mascotas.
Una muerte evitable
De acuerdo con las denuncias presentadas, el can fue entregado por sus dueños al establecimiento para un servicio de baño y corte de pelo de rutina. Sin embargo, presuntamente los trabajadores del lugar le colocaron una soga alrededor del cuello durante el baño, lo que provocó que el animal se asfixiara al perder la capacidad de respirar, perdiendo la vida en el sitio.
La tragedia escaló rápidamente en las plataformas digitales debido a la fría y polémica respuesta que los administradores del negocio dieron a la familia afectada tras confirmarse el fallecimiento de la mascota.
“Ofrecieron adoptar otro perrito para calmar el dolor”
El propietario de Bony rompió el silencio y denunció públicamente el acoso y la falta de empatía por parte de la estética canina, quienes intentaron silenciar el caso mediante ofertas económicas y materiales.
La familia ha rechazado categóricamente cualquier compensación económica y ha iniciado los procesos legales correspondientes para exigir la clausura definitiva del lugar, además de que se castigue a los empleados responsables por el delito de maltrato animal. Mientras tanto, usuarios de diversas partes del mundo han comenzado a saturar las páginas del comercio con reseñas negativas en señal de protesta y solidaridad.
Estas son las sanciones por cometer maltrato animal en Querétaro