La bacteria puede estar presente en sus heces y contaminar su caparazón, el agua, las piedras, recipientes y otros objetos de su hábitat, sin que el animal presente síntomas.
En 2024, autoridades de salud de Estados Unidos investigaron un brote relacionado con tortugas pequeñas que registró 51 casos en 21 estados. De los pacientes cuya información estaba disponible, 23 fueron hospitalizados.
Aunque las tortugas pequeñas han estado vinculadas con estos brotes, el riesgo puede existir en tortugas de cualquier tamaño.
Creación y edición de video: Melissa Jiménez.