Si compraste un mango todavía verde y firme, colócalo dentro de una bolsa de papel y mantenlo a temperatura ambiente, en un sitio donde no reciba sol directo. Para acelerar todavía más el proceso, puedes acompañarlo con un plátano maduro o una manzana.
¿Cómo saber cuándo el mango ya está listo para comer?
Lo ideal es revisar el mango cada cierto tiempo hasta notar que cede ligeramente al presionarlo y desprende un aroma dulce. Una vez que alcance ese punto, puedes guardarlo en el refrigerador para prolongar su conservación durante varios días.
Creación y edición de video: Melissa Jiménez.