Un ciudadano belga de 26 años, identificado como Clément Vandenkerckhove, fue reconocido formalmente como príncipe de Bélgica tras ratificarse mediante un análisis de ADN su filiación biológica con el príncipe Lorenzo, hermano menor del rey Felipe.
El trámite de registro de paternidad ante el registro civil de Bélgica formalizó su integración a la dinastía Sajonia-Coburgo. Con esta resolución, Vandenkerckhove obtiene igualdad de derechos hereditarios sobre el patrimonio privado del príncipe Lorenzo, equiparando su estatus legal con el de sus tres hermanos menores: la princesa Luisa y los príncipes Nicolás y Aymeric.
Límites del estatus real y decisión personal
A pesar del otorgamiento del título nobiliario, la Casa Real de Bélgica y las normativas institucionales establecieron los alcances y restricciones de su incorporación a la familia real:
- Sin financiamiento público: No percibirá ninguna asignación económica o pensión procedente del erario público.
- Sin funciones de Estado: Queda exento de representar a la corona o integrarse a la agenda de compromisos oficiales.
- Línea de sucesión: No adquiere derechos para optar a la línea de transmisión del trono belga.
- Conservación de apellido: A pesar de tener la opción legal de adoptar el apellido oficial de la Casa Real, el joven confirmó que mantendrá el apellido Vandenkerckhove en reconocimiento al esfuerzo de su madre, la cantante Wendy Van Wanten (Iris Vandenkerckhove).
Este suceso marca el segundo antecedente de reconocimiento de paternidad extramatrimonial en la monarquía belga reciente, tras el caso de la princesa Delphine de Bélgica, reconocida en 2020 como hija del rey Alberto II luego de un litigio judicial.