La disputa entre la mexicana Fátima Bosch, actual Miss Universe, y el empresario tailandés Nawat Itsaragrisil, presidente de Miss Grand International, sumó un nuevo capítulo legal a pocas semanas de que la reina de belleza entregue el título internacional.
El empresario informó el sábado 22 de agosto de 2026 que realiza gestiones ante las autoridades de Bangkok para agilizar la emisión de una orden de arresto en contra de la modelo. De acuerdo con el mensaje de Itsaragrisil, la acción legal deriva de una demanda interpuesta en diciembre de 2025 por presunta “difamación, acusaciones falsas y difusión de información falsa”, asegurando que cuenta con elementos de prueba para respaldar el expediente policial.
Postura de Fátima Bosch y respaldo de la Organización Miss Universe
Tras las declaraciones publicadas por el directivo tailandés, Fátima Bosch emitió una postura pública en la que defendió sus acciones e hizo un llamado a frenar las intimidaciones hacia las mujeres:
- Defensa de la integridad: La modelo tabasqueña enfatizó que exigir respeto jamás debería derivar en represalias o acoso, asegurando no arrepentirse de defender su lugar durante el certamen.
- Registro de los hechos: Bosch recordó que la controversia inicial fue presenciada por el público y quedó registrada en video, por lo que desestimó los señalamientos de falsedad.
- Respaldo institucional: La Organización Miss Universe emitió un comunicado oficial en apoyo a la mexicana, sosteniendo que ninguna participante debe guardar silencio ni comprometer su dignidad por un título o corona.
El origen del conflicto en Miss Universo 2025
Las diferencias entre ambos personajes iniciaron previo a la final del certamen Miss Universo 2025 celebrado en Tailandia. Durante una reunión de trabajo, la representante mexicana cuestionó a Nawat sobre las actividades de promoción turística de la sede, lo que derivó en una discusión en la que Bosch acusó al empresario de haberla insultado al llamarla “tonta”.
El altercado provocó la solidaridad de otras concursantes y una fuerte presión mediática que culminó con la decisión de la Organización Miss Universe de retirar a Nawat de la dirección de las actividades del certamen en Tailandia.













