No siempre es necesario cambiar de grano para obtener una taza completamente distinta. La forma en que se prepara puede modificar el resultado, y uno de los puntos clave es el tamaño de la molienda; si las partículas quedan demasiado pequeñas, el agua puede extraer más compuestos y producir un sabor amargo.
¿Qué otros detalles pueden cambiar el sabor?
El tiempo que lleva molido el café también tiene un papel importante, ya que el contacto con el aire provoca la pérdida gradual de compuestos aromáticos; por ello, preparar el café poco después de moler los granos ayuda a conservar mejor sus características.
Creación y edición de video: Melissa Jiménez.