Autoridades confirmaron el fallecimiento de Fortunata, la jirafa más longeva de la capital y una de las de mayor edad registradas a nivel internacional, a los 36 años y cinco meses.
Un legado clave para la conservación de su especie
El ejemplar logró superar por varios años la expectativa de vida promedio de las jirafas en cautiverio —que suele rondar entre los 20 y 25 años— gracias a la implementación de planes de atención geriátrica especializada, nutrición adaptada y monitoreo médico constante por parte del equipo veterinario.
Más allá de su longevidad, Fortunata dejó una contribución fundamental para los programas de preservación de la fauna silvestre en la capital. A lo largo de su vida fue madre de al menos 10 crías y abuela de múltiples generaciones, consolidándose como un pilar en la historia de la conservación zoológica en la Ciudad de México.













