Expertos europeas lanzaron un llamado de advertencia ante la pérdida de capacidad de diversos países de la región para frenar la propagación de mosquitos transmisores de enfermedades. El principal foco de atención se centra en el mosquito tigre asiático (Aedes albopictus), un insecto vector de enfermedades de origen tropical como el dengue y el chikungunya.
La presencia de esta especie invasora se ha duplicado en los últimos 12 años, logrando establecerse de manera permanente en 16 naciones europeas. En paralelo, las autoridades sanitarias registran un incremento sustancial en la transmisión del virus del Nilo Occidental —transmitido principalmente por mosquitos del género Culex—, sumando 429 casos autóctonos notificados en nueve países hasta mediados de agosto.