Mantener el calzado blanco en óptimas condiciones para las actividades escolares exige una rutina de mantenimiento adecuada. Aplicar técnicas agresivas o productos inadecuados puede deteriorar la tela, la piel o las suelas de forma permanente.
Para quitar la mugre y devolverles su tono original sin arruinarlos, aplica los siguientes pasos:
- Retiro de polvo seco: Antes de aplicar cualquier sustancia húmeda, pasa un cepillo de cerdas suaves por toda la superficie para retirar el exceso de tierra y suciedad superficial.
- Lavado básico: Mezcla agua tibia con un poco de jabón neutro. Frota la superficie suavemente con una esponja o un paño limpio haciendo movimientos circulares.
- Limpieza de cordones: Quita las agujetas y lávalas por separado en un recipiente con agua y jabón para asegurar que queden completamente limpias.
- Tratamiento para manchas difíciles: Mezcla bicarbonato de sodio con unas gotas de agua hasta formar una pasta. Aplícala sobre las manchas más rebeldes. Es importante realizar primero una prueba en una zona poco visible del calzado para comprobar que el material no se altere.
Creación y edición: Melissa Jiménez.












