Al menos 14 vuelos comerciales que cubrían rutas hacia destinos clave como Roma, Sofía, Varsovia, Copenhague, Madrid, Londres, Dublín y Helsinki se vieron obligados a modificar sus trayectorias, realizar aterrizajes de emergencia o recibir escolta de seguridad especial tras una ola de amenazas de bomba registradas este jueves.
Entre los incidentes destacados, un vuelo de la aerolínea que viajaba de Dublín a Roma debió ser desviado hacia la base aérea de Évreux, en Normandía, Francia, donde los 151 pasajeros y seis tripulantes desembarcaron a salvo para ser inspeccionados por equipos anti-explosivos.
Asimismo, la Fuerza Aérea Italiana movilizó dos aviones de combate para escoltar hasta el aeropuerto de Fiumicino a una aeronave de Finnair procedente de Helsinki.
Por su parte, autoridades de Bulgaria desplegaron escoltas para tres vuelos provenientes de Madrid, Copenhague y Londres-Stansted, obligando a uno de ellos a aterrizar en Plovdiv y a los otros dos en Sofía.
Inspecciones descartan la presencia de explosivos
Tras la intervención de unidades especializadas en desactivación de artefactos y la aplicación de estrictos protocolos de seguridad en los distintos aeródromos, las autoridades confirmaron que no se localizaron materiales peligrosos ni explosivos en ninguna de las aeronaves inspeccionadas.
Todos los pasajeros y personal de tripulación de los vuelos involucrados fueron reportados fuera de peligro. Las agencias de seguridad aérea y las corporaciones policiales europeas mantendrán abiertas las investigaciones para identificar el origen de los reportes apócrifos y determinar si existió coordinación detrás de las falsas alarmas.