Durante años, el expresidente Andrés Manuel López Obrador calificó al gobierno de Estados Unidos como injerencista y criticó cualquier señalamiento extranjero sobre las decisiones internas de México.
Incluso, en ceremonias como la del 5 de mayo, insistió en que ninguna potencia podía venir a decirle al país cómo gobernarse ni qué rumbo tomar.Sin embargo, las críticas también apuntan a que el propio gobierno mexicano ha opinado e intervenido políticamente en procesos electorales de otras naciones, incluyendo declaraciones sobre candidatos en Estados Unidos que no eran afines al proyecto de la llamada Cuarta Transformación.
Mientras tanto, en medio de las investigaciones y acusaciones que sacuden a varios funcionarios, sigue resonando la advertencia del fiscal Todd Blanche, quien habría señalado que las indagatorias podrían alcanzar a más gobernadores y altos funcionarios mexicanos.