En el corazón de la capital queretana, la famosa Fuente de los Perritos se erige como un homenaje al Marqués de la Villa del Villar del Águila, el hombre que dotó de agua a la ciudad a través del imponente Acueducto. Sin embargo, detrás de su arquitectura colonial se esconden relatos que pocos conocen. Según las leyendas locales, el sonido constante de sus chorros de agua no era solo un adorno, sino la cortina de ruido perfecta para ocultar reuniones secretas y conspiracionesde la época independentista que cambiaron el rumbo de la nación.
Pero el misterio no termina ahí. Los relatos populares aseguran que, al caer la noche, las figuras de piedra que custodian la fuente cobran un propósito místico: se dice que los perros vigilan la plaza, protegiendo los secretos que el agua ha escuchado a lo largo de los siglos. Entre sombras y murmullos, la fuente permanece como un centinela silencioso que, tal vez, ha presenciado mucho más de lo que los libros de historia se atreven a registrar.
Con la edición de Sam Saldaña.
Octubre de Mitos y Leyendas… hoy hablamos de La Carambada