El regreso a clases después de unas largas vacaciones puede generar estrés y emociones intensas en algunos menores, como: berrinches, insomnio e incluso irritabilidad. Los adolescentes pueden enfrentarse a situaciones como: cansancio, apatía y cambios de humor.
¿Cómo apoyarlos en esta situación?
- Evita frases como “no pasa nada” y reemplazarlas con “es normal sentirse nervioso”
- Acompáñalo con juegos de relajación
- Crea un tipo de agenda con horarios y actividades recreativas
- Establece horarios de sueño de entre 8 y 10 horas
Video: Montserrat Ortega.
¿Cuáles son los precios del regreso a clases en Querétaro?