A propósito de las reflexiones sobre los vínculos generacionales en torno al Día de Muertos, las constelaciones familiares se presentan como una terapia sistémica alternativa enfocada en identificar conflictos o patrones emocionales que se repiten a lo largo de la historia de una línea consanguínea.
Según la especialista Maritere de la Vega, esta práctica grupal o individual explora temas recurrentes sobre el trabajo, la pareja o el dinero mediante la representación simbólica de los familiares, sustentándose en cuatro principios fundamentales —la pertenencia de todos los miembros, la aceptación de la realidad, el equilibrio entre dar y recibir, y el respeto a la jerarquía temporal— con el propósito de honrar a los ancestros desde el agradecimiento y transformar los obstáculos del presente en bienestar personal.
Con información de Montse Macías.