La Luna de Sangre ocurre durante un eclipse lunar total. Cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, nuestra atmósfera filtra la luz solar y proyecta solo los tonos rojos sobre la superficie lunar. Este efecto óptico, llamado dispersión de Rayleigh, es el mismo que causa los colores intensos en los atardeceres.
A diferencia de los eclipses de sol, este fenómeno es totalmente seguro de ver a simple vista, sin necesidad de filtros ni protección especial. Solo necesitas un cielo despejado para disfrutar el espectáculo.
Con la edición de Sam Saldaña.
Misterio en el cielo: captan el momento en que un meteorito ilumina la noche